SOCIEDAD COLOMBOFILA UNION SUR

Alcalá-Guia de Isora

Juan Pulido Ledesma: Palomas, Gallos y algo más

Posted by Sociedad union sur en septiembre 26, 2007

En los últimos 30 años el Sr. Juan Pulido Ledesma se ha convertido en
la figura emblemática de la colombofilia cubana. Su labor destacada
como colombicultor y gran colombófilo que es, unido a sus cualidades
humanas, humildad, grandes conocimientos, amistad y  solidaridad con
sus compañeros de afición; han hecho que sea una figura muy querida y
reclamada tanto dentro de Cuba como en el exterior.
Nacido en el poblado de La Grifa, provincia de Pinar del Río, Cuba, en
el año 1929, y nieto de Asturiano por línea paterna, vivió en su
pueblo natal hasta los 14 años, donde jugó mucho al béisbol y estuvo
entre gallos finos ( de pelea) que se fueron convirtiendo en sus Hobby
predilectos.
Es el menor de tres hermanos, que junto a los padres se trasladaron
para La Habana en 1942 y se asentaron en un apartamento de un edificio
de la calle Habana # 611 esquina a Teniente Rey, en el mismo corazón
de lo que hoy conocemos como “La Habana Vieja”. En los altos de ese
edificio, coincidentemente, vivía un señor  de apellido Iturriaga que
se dedicaba a los gallos finos y era miembro del Club Gallístico  de
La Habana, ubicado en la calle 14 entre 19 y 21 en el Vedado. Un buen
día el Sr. Iturriaga tenía un gallo fino en sus manos y se dio cuenta
que Juanito lo observaba y lo invitó a subir a su apartamento para
mostrárselo y prontamente se percató de la práctica que tenía en el
manejo de estas aves, que desde niño había aprendido. El hombre en un
buen gesto le prometió que cuando fuera mayor lo llevaría al Club
Gallístico, lo cual cumplió algún tiempo después, comenzando de esta
manera a presenciar las peleas de gallos finos en La Habana, lo cual
había hecho de niño como ayudante del entrenador de la gallería de La
Grifa.
Debido a su afición por la cría de gallos finos y la experiencia
acumulada, en la actualidad se encuentra escribiendo un libro sobre la
historia de este deporte en Cuba con el propósito de dar a conocer a
los grandes castadores o criadores cubanos de todos los tiempos, algo
que según él, la mayoría de los cubanos desconocen o están mal
informados.
Para Juan Pulido los gallos finos son parte de su vida y junto a las
palomas mensajeras y el béisbol constituye sus grandes
entretenimientos. Como aficionado al béisbol simpatizaba con el equipo
Almendares de la desaparecida liga profesional cubana y se considera
un seguidor del béisbol a cualquier nivel, teniendo entre sus
favoritos a Joe D´Maggio, Luis Giraldo Casanova, Antonio Pacheco y
Omar Linares.
Su amigo más admirado fue el Dr. Heliodoro Martínez Junco, a quien
conoció de niño en La Grifa, pues también era pinareño y amaba la cría
de gallos finos, y al que le debe su entrada en la colombofilia, ya
que un día del año 1967, en una de sus visitas a su casa, donde
también tenía gallos finos, se encontró una jaula con unas palomas en
la azotea y a partir de ese momento ambos comenzaron la cría de
palomas mensajeras y su andar en el deporte alado; que debido a la
experiencia acumulada con los gallos finos quiso hacer algo parecido
con las palomas mensajeras trabajando la consanguinidad y pensando que
es la única forma de mantener la pureza de las más destacadas.
Recientemente, accediendo a una petición que le hice para que me
concediera una entrevista, me contestó las siguientes preguntas, cuyas
respuestas, a modo de resumen, pongo a consideración de todos aquellos
que lo admiran  y desean conocer más sobre su importante andar por el
apasionado mundo de la colombofilia:
Juan Pulido: Comencé en la colombofilia en 1967, pues mi amigo desde
la niñez, el Dr. Heliodoro Martínez Junco, una buena noche me llama
para decirme que fuera a su casa la mañana siguiente, que era domingo,
diciéndome que tenía un gallo y dos gallinas y que necesitaba mi
criterio sobre estas. En efecto, fui a su casa ubicada en la barriada
de La Víbora, en La Habana, y le dije a Helio (que así le llamaban
todos los familiares y amigos), vamos para el patio a ver ese gallo y
las gallinas, y me dice rápidamente, no, vamos a la azotea que es
donde están. Cual fue mi sorpresa cuando me encontré unas pocas
palomas, alrededor de 10 o 12, y desde ese momento comencé a pensar en
las palomas. En 1967 cuando se funda el palomar del Dr. Martínez
Junco, a él le fueron regaladas muchas palomas procedentes de los
mejores colombófilos de aquellos tiempos. En 1969 se criaron muchos
pichones y ya comenzamos a estudiar lo que deberíamos hacer en el
futuro. Íbamos adquiriendo experiencias y conociendo mas profundamente
los orígenes de aquellas palomas que mejores resultados obteníamos.
Unas de las personas de las que más aprendimos fueron del gran
colombófilo de origen canario Sr. Roque Duque Rodríguez y el amigo Sr.
Armando de los Santos Lafuente.
Fundamentalmente me tocó adquirir y profundizar en los pedigríes de
aquellas palomas que mayores resultados nos daban y así fue como me
inicio en el cultivo de las mensajeras; ya que siempre he estado en el
cultivo de gallos de pelea y esto me ayudó a poner en práctica estas
experiencias con las palomas mensajeras. Lo cual se convirtió en parte
de mi vida, que no es otra que la pasión por mejorar las crías de
ambos entretenimientos. He señalado con anterioridad que los pedigríes
son fundamentales. Cuando era más joven nunca tenía que recurrir a los
libros de la colonia, ahora a veces se me olvida el origen más lejano
de alguna paloma.
Entre las palomas que mayores resultados nos fueron dando citaré la Dy
953-61 Hembra Canela y su hermano el 2418-62 también Canelo. Ambos de
ojos color blanco y su origen del palomar del Sr. Omelio García Pila.
Las tres palomas procedentes del palomar del Dr. Víctor Pérez Lerena,
que fueron el 723-62 de Color Bronceado y ojos color tabaco, el
3481-63 Macho Azul de ojos color perlados y la Hembra Empedrada
2301-62 de ojos amarillos.
Otra paloma de origen en el cultivo del Sr. Omelio García fue Pila era
la Hembra Empedrada 174-58/67 de ojos amarillos, conocida como “La
Moa”. A mí en lo personal me impactó esta paloma mucho más que las
demás. Era pequeña, muy viva y bien proporcionada de acuerdo a su
tamaño. Hoy puedo decir, al cabo de casi 40 años, que fue en nuestro
palomar la gran reproductora y que a ella le debemos los mejores
resultados obtenidos.
Crío con reproductores, aunque a veces a alguna paloma de vuelo, ya
sea de cualquier sexo, le saco pichones. También utilizo pichones
producto de apareamientos de reproductores viejos. Para dejar una
paloma en la reproducción  tiene que poseer un pedigree que me
satisfaga totalmente y condiciones físicas a mi gusto.
Sí, practico la consanguinidad, porque me ha demostrado en los años de
experiencias que se puede mantener una estirpe produciendo magníficos
ejemplares en las competencias de más de 400 kilómetros hasta el gran
fondo. Así he mantenido tres líneas puras en mi colonia y cuando se
mezclan entre sí mantienen su vigorosidad. Eso ha quedado bien
demostrado. Además, la ayuda aportada por ti, René Monteagudo, Ernesto
Marrero y Héctor Roselló me ha resultado magnifica, como ustedes
trabajan la misma línea, me suministran los ejemplares con las
condiciones que busco en determinado momento.
 Nunca antes había trabajado con otras palomas diferentes a la línea
que practico, pero en el año 2000 mi amigo y destacadísimo colombófilo
mexicano, Licenciado Mariano Palacio Alcocer, me envió un grupo de
palomas entre las cuales me señaló algunas para que yo trabajara con
ellas y las demás que las regalara a los amigos que entendiera. Esas
palomas puedo decir que fueron voladas allá en México con muchos
éxitos y han producido muy buenos resultados a los amigos que la han
tenido. Con respecto a las que me encargó que trabajara debo decir que
algunas eran de la línea Stassart (del palomar del Dr. Pérez Lerena,
llevadas hacia México a finales de los años 50 y cultivadas allá), que
son de la misma línea que cultivo y que he logrado excelentes hijos y
de las otras he obtenido también muy buenos resultados, aunque no me
extralimito con ellas para no apartarme de mi cultivo principal.
Considero que los pichones tienen que mantener las cualidades
parecidas a su línea o a las líneas de las que proceden.
Empleo el celibato para competir, cuando comencé viajaba las palomas
apareadas. He obtenido aciertos y fracasos en cualquier forma. Pero
soy del criterio de que ellas regresan a su casa por su instinto de
mensajera. Lo que ocurre es que las palomas en nido a veces no
entrenan bien; sin embargo van a la competencia muy tranquilas y con
un peso apreciado. Me gusta entrenarlas por las tardes desde las 5 pm.
y las ejercito desde una hora hasta una hora y veinte minutos
aproximadamente.
Son muchas las palomas destacadas que jamás he olvidado. Me cuesta
mucho trabajo decidir en ese aspecto cuales han sido las mejores, pues
muchos han sido los años que he competido y varias se han destacado
enormemente. Esas primeras consanguíneas del 351-73 Macho Tacheté
conocido por “El Cabito” me emocionaban mucho, pero como sus
descendientes han continuado haciendo lo mismo en fechas posteriores y
mas recientes, me he habituado muy tranquilamente a sus éxitos.
En la alimentación de las mensajeras empleo maíz, trigo, chícharos y
algunos otros granos que los obtengo cuando aparecen, por las
dificultades que aquí tenemos; además de las vitaminas humanas que
tenemos que emplear en las crías y vuelos, pues no tengo otro modo
para conseguir medicamentos. Nosotros los cubanos estamos bloqueados
como todos conocen y algunos compañeros reciben productos que se los
envían amigos y familiares desde el extranjero de forma solidaria.
Las palomas nunca las he tenido en mi casa, sino más bien lejos de
esta, he cambiado cinco veces de lugar mi palomar. En los últimos diez
años las tuve en casa de mí amigo Francisco Fernández Blanco, quién se
ocupaba de las atenciones diarias y el entrenamiento, mientras yo me
responsabilizaba de realizar los apareamientos y cría de los pichones;
pero recientemente he tenido que trasladar el palomar hacia la casa de
mí amigo el Dr. Edilberto González, en el Vedado, que ahora me queda
mas cerca de mi casa y por primera vez en mi vida puedo ir caminando
para poder ver mis palomas.
Dedico también algún tiempo a los gallos de pelea. Me gustan desde mi
niñez y siempre los mantendré. Es cierto que roban algún tiempo y
además  soy muy seguidor del béisbol y estudioso de los record de los
jugadores.
Competí durante muchos años en la Asociación Colombófila de la Habana
y luego al pasar el palomar para la casa de Francisco Fernández lo
hice en la Asociación Colombófila de Guanabacoa que se había fundado
por esos años. Ahora al pasar el palomar  para casa del Dr. Edilberto
González he regresado a la Asociación Colombófila de la Habana. Entre
los resultados más relevantes obtenidos en los distintos lugares donde
he tenido instalado mi palomar que mas recuerdo están: 3 Campeonatos
de Medio Fondo en casa de mi amigo el Dr. Heliodoro Martínez Junco; 4
Campeonatos consecutivos de Medio Fondo y un 2do lugar de Fondo en
casa de mi amigo Evelio Medina; 11 Campeonatos consecutivos y un 2do
lugar de Medio Fondo, así como 2 Campeonatos y 3 subcampeonatos de
Fondos en casa de mi amigo Lourdes Clementes; y 5 Campeonatos de Medio
Fondo y un 2do lugar en Fondo en casa de Francisco Fernández
Blanco.Tambien he ganado muchos campeonatos de velocidad que ahora
realmente no recuerdo con exactitud.
Quiero aprovechar esta entrevista para explicar una vez más la
historia del “Cabito” (Macho 351-73 color Tacheté con una pluma blanca
en su ala derecha), que nació en marzo de 1973 cuando mi palomar
estaba ubicado en casa del Sr. Evelio Medina, en Regla. Como viajero
fue muy discreto, quizás uno de los pocos hermanos que no se destacó
tanto en los vuelos. Muchos hermanos y hermanas fueron estrellas y sin
embargo él no lo fue. Lo puse a reproducir en un momento en que me
quedó él solo como macho y triunfó. Eso se produjo en 1975 cuando una
hija se destacó en Fondo y  era el único macho que me quedó entre
varios hermanos debido a un robo que me hicieron la noche del 4 de
diciembre de 1975 y fue el único que regresó y nunca más voló. Se
llevaron 4 hermanos y dos de ellos ya los había probado
satisfactoriamente como reproductores. Confieso que de no haber
sucedido el accidente no lo hubiera utilizado para la consanguinidad.
Pero debo decir del “Cabito” que a mí me gustaba mucho por su espíritu
nervioso y observador, que lo hacían parecerse a su madre la 174-58/67
“La Moa”, que era excepcional como reproductora y con cualquier macho
que fue apareada surgieron grandes viajeros. Esta paloma era
descendiente de la famosa 2423-37/44 del Sr. Omelio García, que para
muchos aquí en Cuba ha sido la mejor paloma reproductora cubana de
todas las épocas.
Me preguntas dónde nació “El Cabito” y te digo en 1973 cuando trasladé
las palomas reproductoras para un palomar que instalamos en casa de mi
amigo Evelio Medina, que estaba situado en los límites de los
municipios de Regla y Guanabacoa, donde volví a aparear el 2415-61
Macho Mosaico con la 174-58/67 Hembra Empedrada, pareja ésta que por
primera vez se habían unido en 1970 y que produjo varios hijos
estrellas. Yo había pretendido rehacer este apareamiento, pero mi
amigo Heliodoro Martínez Junco había cambiado dicha pareja. Aunque
siempre con otras de la misma línea como el Canelo 2418-62, que por
cierto, surgieron muy buenos hijos. A finales de 1972 logré conseguir
que el Sr. César Pérez Soriano me prestara el Macho Azul 2090-61, un
extraordinario viajero de Fondo y reproductor, muy emparentado con la
174-58/67 (hembra con quien lo apareé) y descendiente de la
2423-37/44, pues fue criado por el Sr. Omelio García Pila. De este
apareamiento logramos tres pichones, una hembra empedrada aliblanca,
La 754-72, y dos machos empedrados. Uno fue un magnífico viajero, pero
se accidentó en el entrenamiento y fue sacrificado. La Aliblanca
754-72 fue una extraordinaria reproductora casi siempre en unión del
895-73 Empedrado Macho (padre del “Plano”, otro de mis grandes
reproductores).En Enero de 1973 le devolví a Cesar el macho 2090 y en
febrero de ese mismo año se terminó la instalación en casa de Evelio
Medina y todos los reproductores fueron  hacia allá, quedando en casa
de Helio las palomas voladoras, que por cierto, en ese mismo año fue
cuando se voló por primera vez desde Maisí y en ese concurso
resultaron premiados dos hermanos del Cabito; El Macho Mosaico
11771-70 que obtuvo el 4to premio y la 2637-70 Empedrada Hembra que
también fue una gran reproductora.
Si soy colombófilo y colombicultor se lo debo a mi amigo ya
desaparecido Dr. Heliodoro Martínez Junco. Tampoco puedo olvidar a
Evelio Medina que en 1973 me permitió trasladar mi colonia a su casa
hasta que en 1978 pasé todas las palomas a casa de mi amigo Lourdes
Clementes y allí se mantuvo toda la colonia hasta abril de 1991, fecha
en que se marchó a Puerto Rico. Ese fue el período en que logré con la
cooperación de Lourdes consagrar los trabajos de consanguinidad del
“Cabito”  y del 1181-74 “El Plano”. En la década de los 90 consolidé
la línea Stassart- Pérez Lerena que hasta ahora he trabajado con más
atención. Me descuidé algo y tuve que rápidamente dedicarle más tiempo
y ya hoy he vuelto a fortalecerla al igual que las otras líneas. Para
esto he contado con la ayuda de René Monteagudo fundamentalmente, pues
a él le pasé los principales reproductores de esta línea y realizó un
buen trabajo que me ha servido para fortalecer mi palomar. También
Herlán Varona y Ernesto Marrero me han ayudado mucho a fortalecerla,
al igual que José Manuel González. Creo muy conveniente trabajar una
estirpe de mensajeras en diferentes lugares y después seleccionar
algunas para unirlas en mi colonia.
Algo que también quiero señalar es que en los últimos 17 años he
contado con el apoyo y cooperación de mi señora esposa Josefina Viart
Rabí, a quien le debo todas sus atenciones y afecto que me han servido
para reponerme de las enfermedades y continuar dentro de la
colombofilia activa.
El futuro de la colombofilia cubana esta asegurado. Están surgiendo
jóvenes  colombófilos muy entusiastas en todo el país. Matanzas es un
ejemplo de ello. También en ciudad de la Habana hay un grupo numeroso
que se están consagrando. Pinar del Río ya ha logrado premiar a más de
1000 Kilómetros sus palomas. Todo esto demuestra el buen estado actual
de la colombofilia cubana y la calidad mantenida por nuestras palomas,
que en gran medida se debe al trabajo paciente, sostenido y
sacrificado de algunos talentosos colombicultores, que se han
encargado de dar continuidad a los cultivos heredados de aquellos
colombófilos que ya han desaparecido o que ya se van poniendo viejos.
Aunque sé Herlán, que no vas a estar de acuerdo en escribir aquí  lo
que voy a decirte, pienso que tú eres el más talentoso colombicultor
de las jóvenes generaciones de colombófilos cubanos, que has realizado
un trabajo muy serio con tus palomas, y si la línea del “Cabito” se
encuentra en estado puro y bien conservada, en gran medida te lo
debemos a ti.
En México se han destacado mucho nuestras palomas. El Licenciado
Mariano Palacio ha cultivado todas estas líneas y ha obsequiado
ejemplares a familiares y amigos en Querétaro, Capilla de Guadalupe y
en el Distrito Federal que han volado con éxitos, como en la temporada
del 2006 donde han realizado grandes hazañas en el Gran Fondo. También
en las Islas Canarias, donde guardo muy gratos recuerdos de mis viajes
realizados allí y las atenciones recibidas por los amigos de ese
querido archipiélago; principalmente en las Islas de Tenerife, La
Gomera, La Palma y Las Palmas de Gran Canaria. Siempre vienen a mi
mente anécdotas, palomares visitados, encuentros con amigos, y sobre
todo, el nombre de muchos y el cariño tan sincero que me han brindado.
Debo expresar en esta oportunidad que me has dado el eterno
agradecimiento por la alta estima y el respeto que me han profesado
los amigos colombófilos canarios por quienes siento un gran afecto y
cariño. Gracias a todos.
Herlán Varona Socías: Le doy las gracias al Sr. Juan Pulido por
haberme concedido esta entrevista y debo aclarar que todo lo aquí
expresado son palabras exclusivas del entrevistado. Espero haber
complacido a todos aquellos que anhelaban poder leer una entrevista a
este querido y gran colombófilo cubano. La Habana, Cuba. 23 de agosto
de 2007.

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